EBA: Reencuentro con la victoria a toda velocidad (86-58)

Un segundo cuarto fulgurante sirvió para que Asefa Estudiantes encontrara el amuleto del Magariños para reencontrarse con la victoria. Un parcial de 32-13 en este periodo doblegó al San Isidro, que hasta entonces imponía su mayor experiencia pero que ya no pudo hacer nada ante un Asefa Estu comandado por Álvaro Lobo, letal desde fuera, y Fran Guerra, imponente bajo los aros.

EBA: Reencuentro con la victoria a toda velocidad (86-58)

Tras tres derrotas consecutivas, el filial de Asefa Estudiantes necesitaba reencontrarse con la victoria en un grupo B de liga EBA donde la clasificación está totalmente loca y cualquier tropiezo te hace bajar dos o tres puestos.

 Y se reencontró…a lo grande. Corriendo, gustándose y dando espectáculo a la fiel parroquia del Magariños.  Un primer cuarto titubeante, donde el CB San Isidro demostró la mayor experiencia de sus hombres, como Toni Hernández y Juan Andrés García, fue un espejismo: terminó con 12-18 para los canarios.   DEFENSA, A CORRER… Y FIN
A partir de ahí, el vendaval. Mariano de Pablos decretó que se subieran las líneas defensivas y, al más puro estilo del patio del colegio (esto es, contraataque y a correr) los cachorros estudiantiles empezaron poco a poco a hacerse amos y señores del partido.   Triple por aquí, robo por allá, canasta en dos tiempos por este lado, agotar posesión rival por el otro, alley-hoop por acullá… el parcial de 56-26 entre el segundo y el tercer cuarto lo dice todo (32-13 en el segundo cuarto, 24-13 tras pasar por vestuarios).   FRESCURA JUVENIL
Asefa Estudiantes hizo valer su frescura juvenil ante un San Isidro que, además de ser más veterano, había jugado con una rotación de solo 9 hombres el día antes contra el filial del Real Madrid. Algo relativamente habitual en EBA para reducir costes esto de jugar dos partidos en la misma ciudad aprovechando el viaje, pero que, deportivamente hablando, salió muy caro al San Isidro.   LOBO Y GUERRA, ESTILETES
Aunque la defensa fue un trabajo colectivo, en ataque sí hubo dos nombres protagonistas: el escolta Álvaro Lobo, especialmente enchufado con canastas de todos los colores (11/16 en tiros de campo, incluyendo 5 triples) y el pívot Fran Guerra, que no viajó con el primer equipo como habitualmente para aportar con el filial 16 puntos y 9 rebotes, siendo el amo y señor de la pintura.   Tras este chute de autoestima, los colegiales se colocan octavos antes de visitar la próxima jornada a otro filial: el del UCAM Murcia, al que ya se ganó en la ida, y que está empatado con los colegiales con 8-8.     [ESTADÍSTICAS COMPLETAS]