España se lleva el bronce tras superar a Rusia (70-63) y logra un podio de récord

La defensa fue una vez más la base para lograr la victoria. Agobiante y sin descanso, España secó a Rusia en la primera parte, dejándola en tan solo 28 puntos, cuando cada posesión de los rusos parecía terminar en pérdida. De hecho, esos últimos minutos del segundo cuarto y los primeros del tercero fueron claves […]

España se lleva el bronce tras superar a Rusia (70-63) y logra un podio de récord

La defensa fue una vez más la base para lograr la victoria. Agobiante y sin descanso, España secó a Rusia en la primera parte, dejándola en tan solo 28 puntos, cuando cada posesión de los rusos parecía terminar en pérdida.

De hecho, esos últimos minutos del segundo cuarto y los primeros del tercero fueron claves para el devenir final del partido. En esos cuatro minutos Rusia lanzó tres veces a canasta; el resto de posesiones acabaron en un total de seis pérdidas, lo que dio a España todo el tiempo del mundo para ampliar la ventaja, que pasaba del 33-28 al 46-28, una montaña casi insalvable para los rusos. Esas seis pérdidas sumadas al resto hacían un total de 18 mediado el tercer cuarto.

Los de Sito Alonso pudieron despegarse más en el marcador de no ser por sus pobres porcentajes de tiro (36’6%). Aún así, esa diferencia de 16 puntos parecía suficiente para desmoronar el plan ruso.

La verdadera selección rusa apareció entonces y llegó a jugar de tú a tú a España, cometiendo tan solo 4 pérdidas en los siguientes 18 minutos.

Los dos excolegiales, Sebas Saiz y Dani Díez, que terminó en el quinteto ideal de la competición, ambos con experiencia en partidos por las medallas, se combinaron para anotar 34 puntos y capturar 21 rebotes, siendo claramente responsables de los 16 puntos tras rebote ofensivo que anotó España. De hecho, el pivot capturó 9 rebotes ofensivos que, unidos a las continuaciones o a las faltas recibidas, mantuvieron a España a flote, a pesar de los malos porcentajes de tiro. Por su parte, Guillem Vives protagonizó el despegue de la Selección en el tercer cuarto y terminó con 16 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias.

España tuvo que vivir de las rentas de esas segundas oportunidades por muchos minutos, pero mantuvo la entereza que faltó en semifinales para no dejar a Rusia acercarse y celebrar así una medalla más en un Europeo U20. Un bronce festejado con rabia que sirve de guinda a un torneo en el que la Selección fue de menos  a más para terminar siendo capaz de reponerse del varapalo de semifinales. El colofón perfecto a la trayectoria de formación de la Generación del 93. ¡Enhorabuena!

Nacho Torrico ( @Torrichano )