LIGA ENDESA: Movistar Estudiantes fue el invitado de piedra de la fiesta aurinegra (77-59)

La recoleta “hamburguesa” de La Laguna retumbaba para aupar al Iberostar Tenerife hacia la Copa, pero Cook, Cvetkovic, Landesberg, Suton y Brown –los cinco elegidos para empezar – no se dejaron achantar por el ambiente: 2-5 de salida . Eran los de casa los que más notaban la tensión al inicio, y aunque Tobey les […]

LIGA ENDESA: Movistar Estudiantes fue el invitado de piedra de la fiesta aurinegra (77-59)

La recoleta “hamburguesa” de La Laguna retumbaba para aupar al Iberostar Tenerife hacia la Copa, pero Cook, Cvetkovic, Landesberg, Suton y Brown –los cinco elegidos para empezar – no se dejaron achantar por el ambiente: 2-5 de salida

. Eran los de casa los que más notaban la tensión al inicio, y aunque Tobey les daba la primera ventaja, el marcador no era precisamente de los que hacen afición mediado el cuarto: 8-7. Anotaban con cuentagotas los aurinegros, que siempre encontraban respuesta de un Movistar Estudiantes que no encontraba el aro desde más allá del 6.75: 18-14 al acabar el primer cuarto.

Movía sus piezas Maldonado, en su encuentro 585 en Liga Endesa: Hakanson, Brizuela, Landesberg, Caner-Medley y Savané empezaban el segundo cuarto. Iberostar Tenerife seguía llevando la iniciativa pero los colegiales siempre encontraban cómo responder: 21-19.

Pero la inteligencia de dos perros viejos como Beirán y Vasileiadis, pasado el ecuador del segundo cuarto, puso la máxima para el Canarias: 31-22. Movistar Estudiantes no lograba igualar la intensidad de los de casa y le costaba un mundo encontrar el aro tinerfeño, por lo que al descanso mandaba Iberostar Tenerife por 36-26, tras un triple desde lo alto del Teide de White.

Kostas Vasileiadis encendía las alarmas poniendo +15 a los aurinegros (43-28) en los primeros minutos tras el descanso. Abromaitis lo ratificaba: la defensa estudiantil no carburaba y con 19 abajo, 49-30, Maldonado detenía el partido.

A veces los tiempos muertos no valen de nada, pero este sí dio otro aire a Movsitar Estudiantes: Suton y Caner-Medley desatascaban el ataque estudiantil, Cvetkovic y Cook metían intensidad a la defensa (51-36). Los colegiales no aprovecharon la técnica sobre Edgar Vicedo (solo un tiro libre), pero ya mostraban otra cara y parecía que no querían ver la fiesta copera tinerfeña como invitados de lujo.

Pero no duró: el tiempo muerto de Katsikaris también sirvió para los suyos y pese a que Movistar Estudiantes frenó la erupción del padre Teide, el mando del partido seguía siendo aurinegro: 59-44 para acabar el tercer cuarto.

Una buena canasta de Brown – casi inédito en el partido al haberse cargado muy pronto de faltas- daba esperanzas a Movistar Estudiantes, pero el empuje canarista era mayor: 66-48 tras triple de Beirán. Quedaban 5:38 para acabar y el Iberostar Tenerife ya se veía a mediados de febrero en la isla vecina.

No dio motivos Movistar Estudiantes en la recta final del encuentro para que los aficionados del Canarias no fueran reservando ya sus vuelos en el “mosquito” o sus billetes en el ferry. Salva Maldonado aprovechó para dar minutos a los menos habituales, y acabó probando con Brizuela de base, Peña, Vicedo, Caner- Medley y Arteaga.

Al final, con 77-59 en el marcador del Santiago Martín, solo faltó Juanma Castaño preguntando a algún jugador colegial eso de “vaya fiesta, ¿no?”, porque el conjunto del Ramiro fue, por demérito propio, testigo en primera fila de un nuevo hito en la historia del Iberostar Tenerife.

Al menos, apenas hay tiempo de lamerse heridas: el martes hay un crucial partido de Basketball Champions League en Torrejón, contra el medi Bayreuth. Los entrenamientos, esta vez en Canal al estar ocupado el Magariños por una gala, empezaran apenas unas horas después de aterrizar.