CARLOS SUÁREZ Y SERGIO RODRÍGUEZ. JUVENTUD AL PODER

El Adecco Estudiantes atraviesa su mejor momento de la temporada y sus dos grandes perlas, los prometedores Sergio Rodríguez y Carlos Suárez, atraviesan su mejor momento. Juegan mucho y responden con un excelente rendimiento.

CARLOS SUÁREZ Y SERGIO RODRÍGUEZ. JUVENTUD AL PODER

“Llevo varios partidos jugando tranquilo, dirigiendo al equipo con calma”, dice Rodríguez, que promedia 8,8 puntos y 5,2 asistencias en los cinco encuentros de la segunda vuelta. Más meteórica parece la progresión de Suárez, con 13,0 puntos y 5,2 rebotes en los últimos cuatro partidos. “Me siento muy bien en la pista, divirtiéndome y con mucha confianza”, explica el alero

Sergio Rodríguez y Carlos Suárez dejaron atónito al baloncesto europeo en julio de 2004, conduciendo a España al oro en el Europeo Junior e integrando ellos el Quinteto Ideal. Un año y medio más tarde, cuando aún no han cumplido los 20, son piezas clave en el Adecco Estudiantes y gozan de un protagonismo inusual para su edad. Base y alero vienen de hacer en Valencia su mejor partido de la temporada, al menos estadísticamente hablando. Suárez logró 21 puntos, 6 rebotes y 25 de valoración en 33 minutos y Rodríguez, 15 tantos, 4 asistencias y 15 de valoración en 23. “Ha sido mi mejor partido, por mi juego y por la importancia de la victoria”, explica el alero de Aranjuez, que elogia la determinación de su compañero y amigo: “Sergio hizo un muy buen partido y en el último cuarto tomó las riendas y volvió loca a la defensa del Pamesa”.

Los dos jóvenes jugadores están viviendo una temporada muy irregular, combinando grandes partidos con otros muy flojos, y fluctuando mucho en consecuencia sus minutos en pista. Pero, por fin, ambos parecen haber alcanzado una línea regular y acumulan varios encuentros con un rol importante en la rotación y respuesta con buen juego. “Estoy sintiéndome bien, trabajando duro intentando conseguir una línea regular”, afirma el base canario, aliviado por la situación del equipo: “estoy más a gusto luchando por el Play Off, y mi irregularidad ha venido también junto a lo del equipo”. “Llevo varios partidos jugando tranquilo, dirigiendo al equipo con calma”, añade Sergio, que en los cinco partidos de la segunda vuelta no ha bajado de 21 minutos y cuatro asistencias. Su promedio es, de hecho, de 8,8 puntos, 5,2 asistencias y 9,6 de valoración.

La progresión de Carlos Suárez es más impactante. Lleva más valoración en los últimos cuatro partidos que en los 18 primeros. 61 en total, para un promedio de 15,2, fruto de 13,0 puntos y 5,5 rebotes en 23,2 minutos. “Me siento muy bien en la pista, divirtiéndome y con mucha confianza”, explica el alero, que no tira balones fuera: “Orenga me dio oportunidades pero no las aproveché, fue por mi propia culpa, pero cuando llegó Pedro Martínez y me dio de nuevo minutos, intenté no desaprovecharlo, cogí confianza y poco a poco he ido a más”. Pese a su creciente protagonismo, Suárez no se relaja un ápice: “Cada partido y cada entrenamiento es una prueba. No puedo dejarme ir, tengo que ir cada día a tope y seguir mejorando para hacerme un hueco”. Y es que el alero es consciente de que “tengo que mejorar en todas las facetas, pero de verdad, en todas”.

Pedro Martínez: “Tienen humildad y capacidad de sacrificio”
Pedro Martínez tiene en el Adecco Estudiantes un doble reto con Sergio Rodríguez y Carlos Suárez: encauzar su progresión y darles oportunidades en un equipo que no puede permitirse muchos más errores si quiere participar en el Play Off. “Éste es el club adecuado para ello. La filosofía es ideal para que puedan crecer como jugadores y llevar esa presión”, asegura el entrenador, cuyo objetivo es “ser muy exigentes durante la semana, no perdonarles ni una, y ser más condescendientes en los partidos, ya que tienen que aprender cometiendo errores”.

El técnico estudiantil define a Rodríguez y Suárez como “buenos jugadores y con futuro por delante, pero lo más positivo es que tienen buena mentalidad, con humildad y capacidad de sacrificio”. Para el preparador catalán, el mayor peligro parte de “todas las expectativas que se crean. Se habla demasiado de ellos, pero es inevitable y tienen que ser capaces de sobrellevarlo”.