El blog del entrenador Javier Zamora: “Sergio encarna todos los valores que queremos para los chicos”

La victoria del filial de Movistar Estudiantes ante HM Torrelodones (78-65) le sirve al entrenador del EBA/Junior, Javier Zamora, para hacer una reflexión sobre ese triunfo y los dos anteriores, Gran Canaria (86-82) y Eurocolegio Casvi (77-78), que siguieron a la derrota frente a Isover Basket Azuqueca (66-59). Analiza además Javier Zamora el partido que disputó el domingo el equipo junior, también contra Torrelodones, que ganó a los colegiales 60-45.

El blog del entrenador Javier Zamora: “Sergio encarna todos los valores que queremos para los chicos”

Encadenar tres victorias y una inmerecida derrota en Azuqueca es lo que se ve reflejado en el papel, pero lo que realmente ha cambiado la mentalidad del equipo son las incorporaciones y su espíritu de sacrificio, en especial la de Sergio Sánchez.

Sergio encarna todos los valores que queremos para los chicos, porque tiene un gran talento, pero además una ilusión y un talante en el trabajo diario como los de un niño. Y sobre todo, tiene un respeto muy grande por la camiseta que lleva. Eso hace que la seriedad y la disciplina, que van de la mano del disfrute, se palpen en cada entreno y en cada partido, especialmente en la primera parte contra Casvi y en los 40 minutos contra Torrelodones.

Nacho (Rodríguez) ha sido el jugador más destacado de la semana y el motor del equipo. Contra Casvi, jugo casi 30 minutos y no hizo ni un tiro. Disfrutó y experimentó algo que nunca había experimentado. Que se puede ser feliz defendiendo al mejor jugador del equipo contrario y sudando hasta el final por tu equipo, gastando faltas y ayudando al rebote. Contra Torre, el basket le devolvió el sacrificio, abriéndole el aro y encontrando su mejor momento desde que llegó.

La cruz la hemos puesto hoy domingo, en el que un rival herido nos ha dado una lección de trabajo y superación y nos ha sacado del campo. Podemos llamarle cansancio o desacierto, pero la realidad es que no he sabido despertar en los chicos el mismo hambre que ayer, ni despertar en ellos la excelencia del Trofeo de Linares.

Ha sido una derrota dura, pero de la que sacas una conclusión positiva: que el basket se casa con el trabajo. Y si sales al campo pensando que ya trabajaste ayer, te da la espalda. Quiero felicitar a Davor (Davor Matkovic) y a su equipo por el trabajo realizado y por la lección que nos han dado. Y mañana, pisar la cancha con un aire diferente, el de la humildad y el trabajo. Ese que, independientemente del resultado, deja otro sabor.