Estudiantiles y olímpicos (3). Munich 72. El máximo anotador y el entrenador ayudante

Uno de los máximos anotadores de la historia de Movistar Estudiantes y aquel 1972 también de la Liga Nacional, Gonzalo Sagi-Vela, metralleta engominada, no podía faltar a la cita olímpica de Munich´72. Pero no fue el único estudiantil: el joven entrenador Fernando Bermúdez fue el ayudante de Díaz-Miguel.   >> VÍDEO >> ROMA´60 >> MÉXICO 68 

Estudiantiles y olímpicos (3). Munich 72. El máximo anotador y el entrenador ayudante

A los juegos de Munich 1972, los que pasarían a la historia por el terrorista Septiembre Negro, la polémica canasta de Belov o el sobrehumano nadador Mark Spitz, la selección española de baloncesto llegaba con muchas esperanzas.

El año siguiente Barcelona y Badalona acogerían el Eurobasket y un buen papel en la cita olímpica sería un espaldarazo para este torneo. Había costado dos torneos preolímpicos clasificarse (en Holanda y Alemania) y con la nacionalización de Wayne Brabender el equipo quedaba más que compensado. 

Para aquella selección olímpica, Antonio Díaz Miguel contó con un estudiantil: Gonzalo Sagi-Vela. El mediano de la saga Sagi-Vela cogía así el testigo de su hermano Jose Luis, que había estado en México 68.   EL MÁXIMO ANOTADOR ESPAÑOL TENÍA QUE ESTAR
La presencia del “Gomas” en la selección era indiscutible: no en vano aquella temporada 1971-72 había sido el máximo anotador de la Liga Nacional española, con 22,9 puntos de media. En aquella época ya había jugadores extranjeros en la Liga, y para que nos hagamos una idea de la importancia de este galardón de Sagi Vela, hay que apuntar después de él solo ha habido tres españoles como máximos anotadores de la liga española: en 1973 el alero del Breogán Alfredo Pérez, en 2006 Juan Carlos Navarro y en 2008 Rudy Fernández.    Con menos protagonismo que en Estudiantes (o dicho de otro modo: sin “licencia para jugárselas todas”), Gonzalo terminó el torneo olímpico con una buena marca anotadora: 8.6 puntos de media, con el tope de 13 puntos ante Checoslovaquia. Claro que acostumbrados a verle alcanzar la veintena de puntos cuando iba de azul hasta supo a poco.   Pero sin embargo, el papel de España no se correspondió con lo esperado: 11º puesto. Las derrotas ante la “gafe” oficial de la selección aquellos años, Polonia; y una sorprendente Cuba que acabaría llevándose el bronce condenaron al “combinado nacional” de Antonio Díaz Miguel.   BERMÚDEZ, UN TODOTERRENO EN EL BANQUILLO
Un Díaz-Miguel que se llevó como entrenador ayudante a un técnico del Ramiro como él, también perteneciente a una de las “sagas familiares” y que no solo entrenaba en el Estudiantes sino que también había sido jugador, muchos años después sería presidente e incluso en su niñez había sido mascota: Fernando Bermúdez .   Bermúdez había sido aquella temporada en Estudiantes entrenador del equipo juvenil y secretario técnico del club; además de ser el seleccionador español júnior.   Curiosamente, unos años después Bermúdez asumiría el banquillo del primer equipo colegial precisamente al que había sido el primer olímpico estudiantil, Jesús Codina.   En aquella selección española de Munich 1972 también encontramos a Jesús Iradier, que sería estudiantil un lustro después.   LAS RAÍCES DE LA PLATA DE BARCELONA
Pese al discreto 11º puesto en Munich´72, al año siguiente llegaría uno de los primero grandes hitos del baloncesto español, con prácticamente el mismo equipo que había disputado los Juegos: la medalla de plata en el Eurobasket de España, anfitriona que había dejado en la cuneta al campeón olímpico en semifinales, para perder la final contra Yugoslavia. Y es que así de mágico es este deporte.

Santi Escribano (@santiescribano)
clubestudiantes.com