Jiri Welsch vuelve a casa

Y en esta ocasión no es una licencia literaria, sino que es así: Jiri Welsch vuelve a casa. Aunque el CEZ Nymburk sea, valga la redundancia, de Nymburk, disputa sus partidos de Eurocup en Pardubice, la localidad natal del alero de Asefa Estudiantes. “Es la primera vez que juego contra un equipo de mi país desde que salí de allí”, comenta.

Jiri Welsch vuelve a casa

Jiri Welsch vuelve a casa… y de manera literal: aunque el CEZ Nymburk es, valga la redundancia, de la localidad de Nymburk, juega sus partidos europeos en la localidad de Pardubice, donde nació hace 31 años el alero de Asefa Estudiantes. 

“Es la primera vez que juego contra un equipo de mi país desde que salí” en el 2000, explica Jiri Welsch, que pese a su aparente frialdad en la pista no puede esconder con una grandísima sonrisa mientras posa con la bandera checa que “es especial para mí”.   JUEGAN EN EL PUEBLO DE JIRI Nymburk y Pardubice están separados por la friolera de 70 kilómetros, pero es que Nymburk es muy pequeña: apenas tiene 15.000 habitantes. Su pabellón allí, el Sportovní Hala, solo tiene capacidad para 1200 espectadores, por lo que para jugar Eurocup han tenido que desplazarse a la localidad natal de Welsch.   CEZ, el patrocinador del equipo, es una de las principales compañías eléctricas de la República Checa y tiene en Pardubice el CEZ Arena, un pabellón de 10.300 espectadores que sí cumple los requisitos de la Eurocup. Claro, Pardubice es la décima ciudad de Chequia, con 88.000 habitantes.   “LA HISTORIA DEL NYMBURK ES INCREÍBLE” Jiri explica la historia del rival de este martes de Asefa Estudiantes. “El CEZ Nymburk es un equipo increíble pero prácticamente creado de la nada. Un importante abogado compró un equipo histórico que estaba en divisiones inferiores para que fuera líder de la liga checa”.   Y lo consiguió. “El primer año tras ascender quedaron terceros, el segundo segundos y desde la tercera temporada son campeones de la liga checa, llevan ya siete años seguidos”. En él militan varios compañeros de Jiri en la selección checa, que sin embargo nunca ha alcanzado un nivel relevante en baloncesto masculino.   Welsch jugó cuatro años en máxima categoría con el equipo de su pueblo (de 1994 a 1998), antes de fichar por el Sparta de Praga, donde estuvo dos años antes de salir por primera vez de su país. Fue rumbo a Eslovenia, donde brilló en las filas del Olimpia de Ljubljana.   Después, la conocida carrera de 5 años en la NBA (Goleen State Warriors, Dallas Mavericks, Boston Celtics, Cleveland Cavaliers y Milwaukee Bucks); y los cuatro años en Unicaja antes de llegar este verano a Asefa Estudiantes.   “ES LA PRIMERA VEZ QUE SOY ANFITRIÓN DE MI EQUIPO” Y claro, como no hay equipos checos ni en NBA –obvio- ni en Euroliga, esta será la primera vez que juegue contra un equipo de su país. “Me hace especial ilusión volver a Pardubice. Allí me formé personal y deportivamente con mi padre y en el club de mi ciudad”. Además, Jiri explica con una sonrisa que “en la grada estarán muchos amigos y familiares, a ellos les hace todavía más ilusión”.   Welsch se verá por primera vez en su larguísima carrera en una situación extraña para él: ser el anfitrión. “Hay poco tiempo, pero para mi es todo un honor hacer de anfitrión para mi equipo”. Y aunque Pardubice es una ciudad con más de 800 años de historia y monumentos como su casco viejo renacentista, Jiri destaca la gastronomía, convencido de que gustará a sus compañeros… y de que “voy a traerme mucha comida de allí aprovechando el viaje”.   “SI QUEREMOS SER PRIMEROS, HAY QUE GANAR” Pero Jiri no se quiere poner sentimental y lo que más ganas tiene de traerse de Pardubice es la victoria. “El objetivo es certificar allí la clasificación. El Nymburk no ha ganado ningún partido en el Last 16 pero no hay que fiarse: no son tan flojos como para perder todos”, señala. Y es ambicioso: “Caserta y Galatasaray ganaron allí y si queremos conseguir la primera posición tenemos que hacerlo nosotros también”.