Olímpicos y estudiantiles (2). México 68: el año que España pudo ser el Ramiro

Continuamos repasando la historia de los olímpicos estudiantiles con México 68. Aquellos juegos fueron de los que más jugadores del Estu tuvieron, Juan Martínez Arroyo, Vicente Ramos y Jose Luis Sagi-Vela… además de un par de ex… y los que se quedaron en la cuneta por diversas causas, incluida la “mili”. >> ROMA 1960, CHUS CODINA

Olímpicos y estudiantiles (2). México 68: el año que España pudo ser el Ramiro

Fueron tres los jugadores estudiantiles que acudieron a los juegos de México, donde España terminó cuarta de su grupo en la primera fase con 4-3, insuficiente para pasar a semifinales en una época donde solo había fase de grupos y directamente se pasaba a la lucha por las medallas. Esos fueron tres nombres míticos de tres “sagas” familiares importantísimas en la historia estudiantil: Juan Martínez Arroyo, José Luis Sagi-Vela y Vicente Ramos (que tras los juegos ficharía por el Real Madrid).

Daniel Clark no es el primer canterano estudiantil en defender los colores de un país diferente a España en los juegos: antes que él ya lo hizo el marroquí Baby Mimoun, alumno del Ramiro de Maeztu en el “hispano-marroquí” que existía entonces, aunque en México, 68 ya no era jugador colegial.   No era el único “ramireño” en México, porque además el seleccionador español era el eterno Antonio Díaz Miguel –el hijo pródigo que nunca volvió – otros dos jugadores habían estado en la preselección y otro se quedó fuera por algo que ahora nos suena tan anacrónico como…. la “mili”.  Así se contaba en el libro “Club Estudiantes. 60 años de baloncesto”.   “Tras el fin de la temporada, el ya seleccionador Díaz-Miguel llamó a tres colegiales para el equipo nacional (como le gustaba llamarlo a Don Antonio) que competiría en los Juegos Olímpicos de México: Juan Martínez Arroyo (recuperado de sus problemas físicos tras una operación), Vicente Ramos y José Luis Sagi-Vela.   La nómina de estudiantiles olímpicos la completaban dos antiguos jugadores: Chus Codina, también conovocado por España, y Baby Mimoun, que defendió los colores de Marruecos.   Y, entre actuales y antiguos, todavía pudieron ser más: Aíto García Reneses y Pedro Cifré estaban en la preselección, pero al final no entraron en la lista definitiva. Y el pobre José Ramón Ramos, que debía haber tenido un papel más que relevante en la selección, no pudo acudir porque el capitán general de Canarias no le concedió permiso para incorporarse al conjunto.   La burda excusa fue que Ramos, un soldado raso como otro cualquiera, era nada menos que imprescindible para la defensa española. Y es que Dylan y sus tiempos cambiantes no tenían de momento nada que hacer en aquella España que, aun tecnócrata, seguía siendo fértil terreno para `yenkas´ y pasos de oca.”