¿Por qué el derbi es especial? Con Pepu Hernández, Vicente Ramos, Alfonso Reyes, Rubén Amón y Jaime González

Pepu Hernández, Alfonso Reyes, Vicente Ramos, el periodista y escritor Abel Amón y el Director General de Deportes del CSD Jaime González Castaño debatieron en Telefónica Flagship Store (Gran Vía 28) sobre los derbis Movistar Estudiantes – Real Madrid. Anécdotas, risas, buenos recuerdos y una conclusión: siempre es un partido especial. 

¿Por qué el derbi es especial? Con Pepu Hernández, Vicente Ramos, Alfonso Reyes, Rubén Amón y Jaime González

El derbi madrileño es algo especial, en ambos “bandos” y también para los aficionados neutrales. Cuando Movistar Estudiantes y la sección de baloncesto del Real Madrid CF se cruzan en la cancha siempre pasan cosas distintas. 

En Telefónica Flagship Store (Gran Vía 28) se vivió una tertulia en la que Pepu Hernández, Alfonso Reyes, Vicente Ramos, el periodista y escritor Rubén Amón y el Director General de Deportes del CSD Jaime González Castaño contaron anécdotas y compartieron risas y buenos recuerdos con la disculpa de un partido que acaba de cumplir 68 años de historia. 

Vicente tiene “pilila”
Vicente Ramos, el más veterano de los presentes y que es leyenda tanto en Estudiantes como en Real Madrid, explicó que en su época “el derbi enfrentaba dos estilos de hacer deporte: el amateurismo del equipo de un colegio contra el profesionalismo” y que pese a la gran rivalidad existente, el ambiente siempre es de deportividad.

En esa línea, recordó su primer derbi como madridista, en cancha del Estudiantes, entonces La Nevera. “Un antiguo compañero y querido amigo, Pablo Bergia, cuando salgo a calentar, me da un abrazote de compañero de pupitre y de equipo durante años. En aquel tiempo la canción que la clá (la afición del Ramiro, una suerte de pre-Demencia) que se le cantaba al Madrid era “tenéis americanos, tenéis mucho dinero, pero no tenéis pilila”. A raíz de aquel abrazo, aquella canción se modificó un poco. “Pero no tenéis pilila… Vicente si, Vicente sí”.” explicó entre risas. 

El primer derbi, al inscribirse en el Ramiro
Pepu Hernández, posiblemente el entrenador más importante de la historia de Movistar Estudiantes, recordó su primer derbi. “Fue el día que fui desde Canillejas a inscribirme al Ramiro, muy pequeñito. Jugaban unos de azul contra unos de blanco. No sabía ni qué era el baloncesto. Pero se vivía algo especial”.

Tan especial que no dependía del resultado. Cuenta el gran entrenador de ba-lon-ces-to que “con 15 años, fuimos unos 200 a ver el derbia la Ciudad Deportiva del Real Madrid.  Salimos de allí cantando, en plaza de Castilla nos colamos en el Metro, empezamos a saltar que parecía que iba a descarrilar, seguimos cantando en Cuatro Caminos, dimos varias vueltas en las fuentes de Nuevos Ministerios, fuimos al Internado a sacar a los que estaban estudiando porque pensaban que estábamos celebrando algo muy importante… habíamos perdido por 45 puntos”, recordaba entre risas.

El derbi es cosa de familia
Alfonso Reyes también vivió, como Vicente Ramos, los derbis en los dos bandos. “10 años de derbis desde el lado Estudiantes, y dos desde el otro. En este lado era el partido del año, en el otro no tanto, pero siempre era un partido importante. Cuando yo jugaba, además, solía haber siempre cosas importantes en juego. Pero en mi casa llegó un momento que en los derbis ninguno ganábamos o perdíamos”, bromea.

Recuerda el que fuera capitán de la selección española y MVP de la Copa del Rey que ganó Estudiantes en el 2000 que “el derbi más especial para mi fue el último que jugué, hace 14 años: debe ser la única vez que un jugador del Real Madrid ha defendido a uno del Estudiantes de una agresión de uno del Madrid. Tenía un compañero al que le faltaba un hervor… ante eso tuve que intervenir, y volvería a hacerlo. En baloncesto somos una familia, y hay que actuar siempre de cara y de buena fe”.

“La marca blanca del Estudiantes: no hay traidores, hay colonizadores”
Rubén Amón, periodista y escritor, ha visto derbis toda su vida, y saca una conclusión de estos casi 70 años de rivalidad. “El Madrid siempre ha querido ser el Estudiantes y nunca ha podido, es la marca blanca del Estudiantes. Me molestaba que se abucheara a Herreros o Alfonso cuando jugaban con ellos, no eran traidores: eran colonizadores”.

Aunque él no llegó a jugar (“me descartó, con razón, el Cura Miguel Ángel Martín en unas pruebas en juveniles“) su hermano Abel sí llegó a defender la camiseta colegial en los legendarios derbis de los 80 en Magariños. “Verle jugar los derbis era como jugarlos yo”, se sinceró. En ellos compartió vestuario con un mito como David Russell. “Una vez mi hermano se trajo por error la camiseta de Russell… y se la robé del cesto de la ropa sucia. No pude resistirme”. 

“Todos mirábamos cuándo era el derbi al salir el calendario”
El Director General de Deportes del CSD, Jaime González Castaño, participó en la tertulia en calidad de aficionado. “Yo viví la época de finales de los 80. El día de derbi eso se paralizaba. A nadie se le escapaba que era un partido especial, el que todos mirábamos cuando salía el calendario”.

Tiene grabado en su memoria  cuando se retiró Pinone: “le hicimos dar una vuelta al ruedo de Pinone, ya retirado, donde iban tirándole cosas, como si fuera un torero. Una de las cosas fue una bufanda: y se la puso. Cuando pienso en los derbis pienso en eso: que con independencia del resultado lo importante son las emociones y la pertenencia” . 

Solo Amón se moja con el resultado
Llegado el momento de hacer un pronóstico para el derbi del domingo, solo se mojó Rubén Amón. Con guiño histórico: “gana el Estu 121-115 en la tercera prórroga, emulando aquel derbi de 1987. Somos buenísimos en las prórrogas, ya lo sabe el entrenador”.

Alfonso Reyes, como presidente de la ABP, no quiso mojarse pero también apostó “porque haya muchas prórrogas, que parezca que no pierde nadie y dure mucho el espectáculo”.

Jaime González Castaño fue muy correcto: “que el Real Madrid se clasifique en Euroliga y el derbi se lo lleve Movistar Estudiantes”; y Vicente Ramos, a quien es como decirle si quiere más a papá o a mamá, se fue por las ramas con deportividad: “la Euroliga afectará. Pero lo que deseo es que gane el que se lo merezca. El baloncesto al ser de tanteo largo suele ser un deporte de resultados justos”.

Y Pepu será de Canillejas, pero respondió a la gallega y en lugar de un resultado contó una maravillosa anécdota: “como jugador era muy malo. Pero tenía un sueño: llegar al primer equipo del Estudiantes, ser de un nivel extraodinario, llegar a la selección y que el Madrid viniera a ficharme… para decirles que no”.