Un año de aquel inolvidable ascenso en León de las Women In Black

Hoy, 23 de abril, se cumple un año del inolvidable ascenso a la Liga Día que protagonizaron en León unas Women In Black de Movistar Estudiantes, que ya siempre serán parte de la historia del Club Estudiantes. Un ascenso que se cristalizó tras una gran remontada del equipo de Fito González ante Cortegada en el decisivo partido.

Un año de aquel inolvidable ascenso en León de las Women In Black

23 de abril de 2017, una fecha que ya estará para siempre en los libros de historia de Movistar Estudiantes. Ese día, en León, 17 guerreros y guerreras (porque la lesionada Teresa López, las canteranas Laura Prats y Ana Coedo y el cuerpo técnico formado por Fito González, Lipe Cristobal, Amaya Martín y Jorge ‘Yorch’ Marín fueron también parte de ello) lograron el ascenso a la Liga Día tras un trabajada y sufrida victoria ante Cortegada que se fraguó en unos últimos minutos mágicos.

Aquel inolvidable camino hacia el ascenso comenzó el 1 de octubre de 2016, día en el que las Women In Black disputaron el primer partido de la temporada. Ese día, pese a la victoria por 76-61 ante el Vega Lagunera Adareva, muy pocos de los presentes en el Magariños pensaban y soñaban con el ascenso…y seguramente esa fuera una de las claves de ese éxito que se iba a lograr varios meses después.

Y es que el ascenso se cimentó en un trabajo diario con el mero objetivo de irse poco a poco superando. Una filosofía que llevó al equipo, magistralmente dirigido por Fito González, a firmar una racha final de 14 victorias consecutivas en temporada regular para lograr su inesperada (a principio de temporada) y más que merecida clasificación para la Fase Final de León.

Allí, la andadura de unas imparables Women In Black comenzó con un inapelable victoria ante el Pacisa Alcobendas, seguramente uno de los rivales más duros, por 87-64. El siguiente paso en el camino hacia al ascenso fue el Joventut Les Corts, un rival a priori más modesto, pero que puso las cosas realmente difíciles: solo se doblegaron ante la canasta sobre la bocina de la capitana Mariana González.

“Buff, cada vez que pienso en ese momento…ojalá se pudiera viajar en el tiempo, me encantaría poder volver a ese instante y vivirlo de nuevo. Es uno de los momentos más emocionantes de mi vida, sin lugar a dudas”, reconoce un año después, entre risas y emoción, ‘Maru’.

Abrazo a Mariana tras su canasta sobre la bocina/Foto: Juan Pelegrín

Tras esa victoria in extremis, la clasificación para la final estaba muy bien ecarrilada, pero todavía quedaba certificarla al día siguiente. Y el sábado, como no podía ser de otra manera, Movistar Estudiantes no falló, y derrotaron por 52-56 al anfitrión, el Aros Patatas Hijolusa. 17 victorias seguidas, la fase de grupos invictas y ya solo el AD Cortegada se interponía entre las Women In Black y la meta del ascenso a la Liga Día.

Solo quedaba un paso que dar, pero como era evidente, no iba a ser nada sencillo. El conjunto gallego supo tocar las teclas adecuadas para frenar el juego colegial, y eso les permitió llevar la manija en el marcador durante buena parte del partido, hasta el punto de que a poco más de cinco minutos para el final dominaban por 57-50. Aun así, pese a lo complicada del panorama que se presentaba por delante, nadie en el Movistar Estudiantes dejó de creer.

Y las primeras que no lo hicieron fueron las jugadoras. A base de defensa, raza y carácter, las Women In Black dieron la vuelta a la situación, y remontaron el marcador adverso para acabar llevándose el triunfo por 60-57. ¡El ascenso ya era una realidad…y la fiesta posterior, que incluyó visita a Los Delfines, también!

 

¡Un partido para verlo repetido una y mil veces!

Es evidente que sin todo el camino anterior el ascenso hubiera sido algo imposible de vivir, pero lo cierto es que el partido que pasará al ideario estudiantil es el que lo certificó, es decir, el triunfo contra el Cortegada del 23 de abril de 2017, y que hoy cumple un año. Un duelo que todas las protagonistas se han visto repetido ya varias veces, y que nunca van a olvidar.

“Lo he visto unas cuantas veces, me da un poco de vergüenza reconocerlo, aunque seguro que no habré sido la única”, confiesa Mariana González. Y puedes estar tranquila, Maru, ya que efectivamente, no has sido la única. Un servidor lo ha hecho también más de una vez, y tus compañeras, también. “Me lo he visto repetido varias veces, la primera de ellas nada más levantarme al día siguiente al ascenso”, reconoce Irene San Román, clave con cinco puntos en ese tramo final de la remontada ante Cortegada.

Otras dos Women In Black que no esperaron mucho para ver el partido repetido fueron Clara Rodríguez y Rocío Torcal, que además lo vieron juntas. “Recuerdo especialmente el día siguiente al ascenso, esa misma madrugada. Clara vino a mi casa a ayudarme con un trabajo de la Universidad. Después de eso la preparé un superdesayuno, y mientras nos pegábamos un buen festín, pusimos en la tele el último cuarto para volver a vivirlo, y celebrarlo como dos auténticas niñas pequeñas. Desde ese día tengo el vídeo en favoritos, y tengo que reconocer que hasta me sé los diálogos de los comentaristas”, cuenta Rocío Torcal.

Lo he visto un montón de veces, más de cinco seguro. Recuerdo un montón la mañana siguiente al ascenso. Dormí en casa de Rocío, y al levantarnos lo primero que hicimos fue ponerlo. Esa primera vez es sin duda mi preferida, por disfrutarla en un momento tan especial y además con una gran amiga como Rocío a mi lado”, coincide en señalar una Clara que cada vez que lo ve repetido disfruta de nuevos detalles. “Cada vez que lo vuelvo a ver encuentro un gesto, un abrazo, una canasta, que me hace emocionarme de nuevo y sentir que ese equipo y lo que vivimos juntas siempre estará conmigo”.

 

La amistad, la clave de todo

Para lograr el increíble éxito del ascenso son muchos los factores que se deben cumplir, y elegir uno de ellos como el más importante sería realmente complicado e injusto. Pero si hay uno que un servidor, que tuvo la increíble suerte de seguir al equipo toda la temporada y de vivir esos inolvidables días en León como un miembro más de la expedición colegial, se atreve a señalar, ese, sería sin duda alguna el de la amistad.

Y es que, por encima de todo lo demás y del increíble trabajo que hubo por detrás desde todo el club, el grupo que lograron formar las Women In Black fue algo increíble. Una amistad que las ayudó a crecer día a día, a remar todas juntas y a sobreponerse a los momentos más complicados de la temporada, incluidos esos minutos finales del último partido.

“Cuando pienso en León son muchas las emociones que se me vienen a la cabeza, pero la primera es sin duda la de amistad. Esa fue la clave de que todo lo demás llegara. El grupo que se formó durante todo el año fue increíble. Al final, por encima de 12 compañeras de equipo, éramos 12 amigas, y creíamos ciegamente en la de al lado. Por eso, fuera bueno o malo el momento, jamás nos hundíamos”, indica Clara Rodríguez.

“Me siento muy afortunada de poder haber formado parte de algo así, es sin duda de las cosas más bonitas que me han pasado. Por eso, siempre estaré agradecida a todas mis compañeras, incluídas a las júniors Lucía y Andrea, que aunque no estuvieron en León fueron parte del equipo, y también a todas las jugadoras de años anteriores, y que ayudaron a que el ambiente fuera así. Y por supuesto al cuerpo técnico por creer y pelear tanto por nosotras, y ser responsables de que algo tan especial pudiera ocurrir”, añade Clara.

 

Un recuerdo que ha ayudado en los momento más duros de esta temporada.

El ascenso otorgó al Club Estudiantes el premio de disputar esta temporada la Liga Día, y aunque las Women In Black han luchado de principio a fin a lo largo de todos estos meses, la temporada del regreso a la máxima categoría se ha saldado con el descenso. Y las jugadoras han vivido momentos muy duros, en los que algunas de ellas se han querido apoyar en los buenos recuerdos de lo que se vivió en León hace un año.

“Lo que más me he visto este año han sido los vídeos que nos hicisteís desde el club, recordando los partidos y los momentos que vivimos en esos días en León. En algún momento duro de la temporada me han ayudado a coger fuerzas para seguir luchando, confiesa Irene San Román.