UN HERÓICO DKV JOVENTUT SE CUELA EN LAS SEMIFINALES

El equipo verdinegro fue siempre a remolque ante un sólido Akasvayu Girona, pero logró forzar agónicamente la prórroga y dar en ella la estocada definitiva para ganar por 82-84 y plantarse así en semifinales. La intensidad y el coraje impulsaron a un equipo verdinegro muy desacertado en el triple pero con un Archibald clave bajo tableros y Rudy, Barton y Ricky como valiosos soportes durante todo el encuentro

UN HERÓICO DKV JOVENTUT SE CUELA EN LAS SEMIFINALES

El Akasvayu Girona se olvidó muy rápidamente del KO del pasado domingo y salió con las ideas clarísimas. Cierto es que tardó 1:37 en inaugurar su casillero y el de la Copa del Rey, pero en cuanto lo hizo tomó el control. Del juego y del electrónico. Dainius Salenga fue el primero en anotar, continuando la estelar serie anotadora final de hace tres semanas en Málaga, y siguió asumiendo tiros hasta fijar un claro 14-5 ante un desdibujado DKV Joventut.

La Penya no funcionaba y Aíto lo tenía claro. Primer cambio: “¡Ricky!”. Y el chaval cambió el encuentro, frenó la sangría y con su intensidad defensiva, recuperaciones y un triple, puso el choque en 18-15 antes de volver al banquillo. Un triple de Fucka sacó al Akasvayu de apuros al cerrar el primer periodo con 23-17.

El DKV Joventut se empeñaba en buscar triples y la suerte castigaba (3/15), con el juego interior del Akasvayu Girona anotando canastas fáciles bajo tableros: Marc Gasol, Germán Gabriel… y puntitos del omnipresente Salenga para imponer una nueva máxima en el electrónico: 31-20. Los impulsos verdinegros llevaron a un parcial 0-8, rápidamente respondido por Arriel McDonald y el Akasvayu: 7-0 (38-28).

Con Ricky Rubio sublime, el DKV Joventut no agachó la cabeza y siguió apretando hasta irse al intermedio por debajo, sí, pero con la sonrisa en la cara: 39-37 para el Akasvayu, demasiado poco premio para un equipo gerundense que había dominado los 20 minutos.

Pero el DKV Joventut no logró aprovechar el mazazo moral. Cierto es que dos tiros libres de Archibald igualaron la contienda (39-39), pero también que el Akasvayu Girona mantenía férreamente su dominio en el electrónico (48-45; 52-47) y sólo Lubos Barton, con ocho puntos casi seguidos en un fantástico arranque del tercer periodo, impedía una nueva fuga de los gerundenses. En esas, se llegó al último cuarto con todo por decidir: 58-54.

Había muchos nervios y las defensas apretaban más que nunca. En consecuencia, el marcador no se movía: dos minutos sin que ningún punto subiese al electrónico, hasta que Rudy Fernández pillase a la defensa del Akasvayu en un error y machacase con claridad. Pero ni así el DKV Joventut lograba dar el golpe en el electrónico: los de Pesic iban siempre en cabeza. Por poco, pero siempre.

Un triple de Salenga desahogó el congestionado ataque de los de Girona, devolviendo una renta de cinco puntos (63-58) que, tal y como iba el partido, valía su peso en oro. A 5:14 del final, con 65-60, Aíto apeló al factor sorpresa llamando a Huertas, hasta entonces inédito. Se notó, pero fue la defensa la que puso el partido aun más en un puño: respondiendo a una gran canasta al poste de Germán Gabriel, Rudy Fernández machacó al contraataque y tomó el testigo de un batallador Robert Archibald para llevar la taquicardia al Martín Carpena: 67-66 a 2:15.

A 1:33 (69-67), Robert Archibald pudo empatar desde los tiros libres pero falló un lanzamiento. El DKV Joventut seguía agazapado, esperando su oportunidad, pero corrían los segundos y ésta no llegaba: una canasta de McDonald a un minuto del final valía media victoria (71-68). Una falta de Archibald en el rebote instantes después, con Salenga castigando a través de tiros libres (73-68), hacía el resto.

Al DKV Joventut ya sólo le quedaba el milagro. Y llegó. Paco Vázquez, hasta entonces negado en el tiro, acertó un triple (73-71) y el Akasvayu apostó por agotar la posesión. El lanzamiento de Germán Gabriel se salió del aro pero Fucka se hizo con el rebote y recibió falta, anotando dos tiros libres a 14,1 segundos: 75-71. Ya parecía imposible, pero Marcelinho lo hizo posible: dos tiros libres a 10 segundos y tras un error absurdo del Akasvayu, perdiendo el balón, jugó con 1-contra-1 y niveló el encuentro al filo de lo imposible con una bandeja sobre los alargados brazos de Fucka.

Ya en la prórroga, dos tiros libres de Huertas culminaron por fin la reacción verdinegra: 75-77. A continuación, Marcelinho puso en las nubes un balón que Rudy machacó con virulencia, con trazos de victoria: 76-79. Moralmente el DKV Joventut ya tenía el partido; Akasvayu estaba ido, a merced de su rival, cada segundo más consistente. ¡Si hasta Gaines anotaba los tiros libres! (77-83; 1:51).

El Akasvayu se repuso por fin. Un triple de Arriel McDonald y dos tiros libres de Marinovic devolvieron la esperanza: 82-84, balón y 56 segundos para el final. Pero el aro escupió por dos veces los tiros de Salenga y Thornton. El DKV Joventut tampoco subo sentenciar, pero el Akasvayu Girona se hizo un lío en la última jugada y un triple lejano de Marinovic repelió en el aro para llevar la euforia a Badalona: 82-84, victoria y semifinales.