Yo no nací del Estu. Por Javier González

 Lo reconozco, yo no nací del Estudiantes… Desde niño me ha gustado el baloncesto. Crecí viendo a ese maravilloso FC Barcelona con sus Solozábal, Costa, Sibilio, Jiménez, Norris… e idolatrando al gran Epi. Se puede decir que, de alguna manera, era aficionado del Barça… hasta que llegó la Penya con su frescura y sus Jofresa, […]

Yo no nací del Estu. Por Javier González

 Lo reconozco, yo no nací del Estudiantes…

Desde niño me ha gustado el baloncesto. Crecí viendo a ese maravilloso FC Barcelona con sus Solozábal, Costa, Sibilio, Jiménez, Norris… e idolatrando al gran Epi. Se puede decir que, de alguna manera, era aficionado del Barça… hasta que llegó la Penya con su frescura y sus Jofresa, Villacampa, Thompson, Smith… fue entonces cuando me declaré abiertamente aficionado del CB Joventut.

Por afinidad entre Penya y Estu, mi segundo equipo siempre había sido el del Ramiro. Incluso estuve en el fondo de la Demencia en aquella final de Copa Korac contra el FC Barcelona…

A mi vuelta de unos años en el extranjero decidí abonarme al Estu para ver buen basket. Desde el primer partido en el Madrid Arena fui con mi bufanda azul, que sólo me quitaba en los partidos contra los de Badalona.

Poco a poco, inconscientemente, en los enfrentamientos directos entre los dos, dejé de alegrarme de las canastas verdinegras a aplaudir las colegiales hasta que un día decidí “salir del armario” y confesar a mi círculo más cercano que…  yo era del Estudiantes!

Se acabaron las historias y los falsos sentimientos. A mí, quien realmente me hacía gritar, sufrir, animar e, incluso en algún momento, llorar era el equipo del Magata! Las canastas de Jasen, el pundonor de Chimpa, la magia del Chacho, la fuerza de Will McDonald, la frescura de Granger y los huevos de Jaime.

Ahora comparto ese sentimiento con mi hija de 8 años que viene conmigo cada domingo pertrechada con su camiseta, su bufanda y su bandera dispuesta a animar a sus ídolos. Ella nació con el primer “Que no bajamos” así que, al contrario que yo, ya nació del Estu.

Ella aún no entiende qué significa descender a LEB, sabe que no es nada bueno para la gran familia estudiantil  y por eso se deja el alma en cada partido. Al final, últimamente, siempre termina adoptando el “yo te quiero Estudiantes, aunque no ganes ni a las canicas…” que reza la canción.

Gracias Estu, por darme la posibilidad de compartir esta pasión con mi hija. Sólo te pido que nos permitas seguir juntos muchos años en este idilio… (y si puede ser en ACB, mejor!!!)

#NOVALERENDIRSE

Javier González