CHAMPIONS| Una técnica cambió el rumbo del partido… y esta vez no hubo épica (78-85)

Una rigurosa falta técnica al inicio del último cuarto cambió el rumbo de un partido que hasta entonces controlaba, no sin dificultad, Movistar Estudiantes. Pero a partir de ese momento el AEK tomó el mando del partido con un parcial de 0-17 que obligó al equipo colegial a apelar por tercera vez en una semana a la épica… y esta vez no pudo ser.

CHAMPIONS| Una técnica cambió el rumbo del partido… y esta vez no hubo épica (78-85)

Salían de inicio Cook, Brizuela, Vicedo, Suton y Brown ; y una tapa en el aro de AEK, porque Movistar Estudiantes tardó en anotar más de tres minutos (2-4, con una bonita bandeja de Brizuela). Pero como tampoco es que los helenos estuvieran mucho más acertados, un corto 7-7 lucía en el marcador de Parque Corredor en el minuto 5 del cuarto.

Suton por fuera y Brizuela por dentro dieron la primera ventaja interesante a los colegiales (12-7), pero el AEK supo devolver los golpes para que el primer periodo acabara con un igualado 18-14. El ídolo visitante Sakota, hijo del entrenador y también ídolo visitante Sakota, abrió con siete puntos seguidos el segundo cuarto para darle la ventaja a los helenos (18-21) hasta que surgieron los guerrilleros Savané y Cvetkovic para que el equipo que llevara el ritmo fuera otra vez Movistar Estudiantes (26-23) .

Los colegiales supieron coger la intensidad que requiere Europa en ataque y defensa, para seguir mandando y aumentando la distancia en el marcador con tiros bien elegidos desde todas las posiciones. Suton, bajo aro, ponía por primera vez el +10 (39-29), pero un triple de Sakota dejaba la cosa en 41-34 al descanso. Maldonado apostaba por las “torres gemelas” Arteaga y Brown para empezar la segunda mitad, pero no funcionó y AEK se puso a uno (43-42).

Aunque Vicedo y Brown sumaban en ataque, la defensa sufría y se cargaba de faltas por lo que mediado el cuarto, con 49-48, el técnico catalán se veía obligado a pedir tiempo muerto. Brizuela desde el tiro libre daba un poco de aire a Movistar Estudiantes, que aunque no tomaba buenas decisiones en ataque había recuperado el pulso defensivo.

Los colegiales seguían notando el aliento del águila bicéfala bizantina en su cogote (51-50), pero salieron vivos de un mal tercer cuarto (56-55).

Cvetkovic y Landesberg firmaban un 5-0 de salida que sabía a gloria (61-55), pero una rigurosísima falta técnica pitada a Caner-Medley permitía a AEK empatar el encuentro a falta de 7 minutos (64-64). Xanthopoulos, con una bandeja a falta de 5 minutos y medio, completaba temporalmente la remontada ateniense (64-66), y Sakota y Jones daban la vuelta al partido con sendos triples.

La iniciativa ya era, definitivamente, del AEK, con 64-72 quedando 4 minutos. Brown rompió el tremendo parcial que produjo la falta técnica (0-17, 67-74) y Goran Suton peleando bajo el aro permitia apelar a la épica, un género tan griego (69-74, a 2:20 para el final).

Dos ataques mal definidos por Movistar Estudiantes hacían que hubiera que apelar a todos los Dioses del Olimpo… y Sylven Landesberg dijo que vale, que lo hacía. Un 3+1 y un triplazo forzado a 44 segundos del de Queens permitían a Torrejón de Ardoz creer en su equipo: 76-78 a 44 segundos. Jones quería despertar del sueño a la parroquia colegial, pero Landesberg se agarraba: dos tiros libres, con suspense arbitral, para el 78-81 a falta de 17 segundos.

Pero esta vez el final épico que hubiera requerido a Homero para contarlo mejor que a este humilde cronista no tuvo lugar. Los tiros imposibles no entraron y AEK sentenció: 78-85. Al menos se salvó el average, que visto lo apretdo que queda el grupo C será decisivo en caso de empate.