CHAMPIONS| Artistas y artesanos (81-65)

Movistar Estudiantes logró ante SIG Strasbourg la sexta victoria europea con una primera parte de gustarse (51-30), en la que desde una trabajada defensa conseguía un ataque fluido y lleno de florituras; y una segunda mitad de ponerse el mono de trabajo para tener un final de partido tranquilo. Cook, colosal con 12 asistencias, fue el gran líder de un partido más colectivo que nunca.

CHAMPIONS| Artistas y artesanos (81-65)

Cook, Brizuela, Landesberg, Suton y Brown salieron de inicio en Torrejón, con el chip europeo puesto: intensidad en defensa, pelea y movimiento de balón en ataque, buena actitud al rebote… Así puso Movistar Estudiantes el 14-6 en el marcador que forzó a Vincent Collet a pedir tiempo muerto mediado el primer cuarto.

Gotas de talento individual de Landesberg y Brizuela pusieron la máxima, 18-6, antes de que Maldonado empezara a rotar para mantener la frescura. Un taponazo de Savané a Atkins demostró que la defensa también es espectáculo. Con estos ingredientes, el primer cuarto acabó con 22-13.

Siguió sumando Movistar Estudiantes en el arranque del segundo cuarto: triplazo frontal de Vicedo al límite de la posesión y elegante canasta del Nik Caner-Medley de 2011 para poner la máxima: 27-13. Salva Kasparov seguía moviendo sus piezas por el tablero de ajedrez para que la grada pudiera recordar ese inolvidable clásico veraniego de Patricia Manterola que decía “que el ritmo no pare, no pare no”, con Edgar Vicedo haciendo de reina, alfil y hasta caballo si me apuras. ¡Qué segundo cuarto del canterano (11 puntos, con 3/3 en triples)! 40-22 mediado el periodo.

Pese al tremendo mosqueo de Collet, que no es alguien al que este humilde cronista quisiera sufrir enfadado, el partido seguía siendo azul. SIG , por el momento, era NOG. Al descanso los Ramiro de Maeztu Warriors (aka Movistar Estudiantes) dominaban por un claro 51-30.

El quinteto Cook, Brizuela, Landesberg, Caner-Medley y Savané salía de vestuarios con la idea de resistir la, seguro, tremenda defensa que iba a hacer el Strasbourg en la segunda mitad. Tocaba ponerse el casco de obra, e igualar esa defensa para poder construir en ataque. Dicho y hecho: Movistar Estudiantes seguía mandando 57-39 mediado el cuarto.

Strasbourg fue al límite, y entró pronto en bonus. No tardaría mucho en hacerlo también Movistar Estudiantes. No anotaba con tanta fluidez como en la primera parte, pero supo poner la muralla alrededor de su aro para que los franceses no terminaran de entrar en el encuentro. Alec Brown dijo que para qué sobrevivir pudiendo rematar: cinco puntos seguidos del escolpívot estadounidense pusieron la máxima ventaja: 66-41, que fue 66-43 al acabar el cuarto.

Hakanson, Peña, Vicedo, Suton y Arteaga serían los encargados de mantener la ventaja ante un SIG Strasbourg herido que puso un 0-6 de salida que obligó a Salva a pedir tiempo muerto tras apenas 2:30 minutos. Presionaba a toda cancha el conjunto galo, sin hacer faltas, para reducir ventajas (72-57), mientras que Omar Cook era el gran argumento para devolver la calma a Movistar Estudiantes.

Con el mono de trabajo puesto, el Estu remato la faena y, para variar, tuvo un final de partido tranquilo en el que participó el junior Adams Sola. 81-65 y sexta victoria en Europa que mantiene intactas las opciones de pasar a octavos de final. Próxima parada, Eslovenia, sin olvidar por supuesto que el domingo toca otro partido “internacional” en Liga Endesa: viene el Morabanc Andorra al WiZink Center.


 

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