45 años del primer extranjero: Ron Taylor

En 1973 Estudiantes contrató al primer jugador extranjero fichado con tal condición: el pívot de 2.13 metros Ron Taylor. Un jugador de cine… no solo en la cancha: acabó actuando en la saga Star Trek. Aprovechamos el 45º aniversario de su fichaje por el Estu para repasar su particular historia.  Ron Taylor fue jugador del […]

45 años del primer extranjero: Ron Taylor

En 1973 Estudiantes contrató al primer jugador extranjero fichado con tal condición: el pívot de 2.13 metros Ron Taylor. Un jugador de cine… no solo en la cancha: acabó actuando en la saga Star Trek. Aprovechamos el 45º aniversario de su fichaje por el Estu para repasar su particular historia. 

Ron Taylor fue jugador del primer equipo de Estudiantes en la temporada 1973-74, nacido en Torrance (California, Estados Unidos) el 21 de noviembre de 1947. Era un pívot alto (2’13), muy fuerte e intimidador, justo lo que necesitaba, lo que casi siempre necesita, el «Estu». Fue el primer jugador extranjero contratado como tal cuando la Liga Nacional abrió sus fronteras permitiendo fichar a un foráneo.

Había jugado al baloncesto en la angelina Universidad de Southern California, y fue escogido en la segunda ronda del draft de 1969 por los Seattle Supersonics de la NBA, en una modesta tercera elección. No llegó a disputar esta competición, pero sí la ABA, con New York Nets y Washington Capitols (1969-70), con Virginia Squires (1970-71) y con Pittsburgh Condors (1971-72). Casado con una alemana del Este, jugó en 1972-73 en el Austria de Viena.

Allí hizo una buena temporada y gustó a los aficionados, pero al acabar, su esposa, que ejercía como su agente, pidió un importante aumento de sueldo que no le fue concedido, así que llegó a Estudiantes, donde también se ganó la simpatía de la afición y de sus compañeros, que le llamaban el Tuercas porque decían que era igualito a Frankenstein. No era hombre de muchas palabras, pero cuando se enfadaba se iba a una canasta y, sin hablar con nadie, se ponía a hacer un mate tras otro.

Su contrato era por 13.000 dólares anuales, más una paga mensual de 150.000 pesetas, con la que debía costearse el alquiler del piso amueblado que se le facilitó. De los incentivos que se le propusieron sólo cobró el de pasar eliminatorias en la Recopa: 1.000 dólares. Al acabar el año, de nuevo su esposa-agente pidió un aumento de sueldo, y además lo hizo en un castellano perfecto, porque hablaba nuestro idioma como si fuera nativa. Naturalmente, no se le pudo pagar y Ron Taylor hizo las maletas de nuevo camino a Austria, donde jugó algunas campañas más.

Tras abandonar el baloncesto profesional, el bueno del Tuercas se convirtió en actor de cine y, ayudado por sus siete pies y su aspecto tenebroso, actuó en diversas comedias con el nombre artístico de Tiny Ron (Ron el Pequeñito), como en Agárralo como puedas (1988), Road House, de profesión duro (1989), Rocketeer (1991), o Ace Ventura, el detective de mascotas (1992). Con todo, su papel más destacado quizá sea el de Mahiar’du, el alienígena hiperiano de la serie de ciencia-ficción Star Trek.

En la actualidad, Ron Taylor reside en la meca californiana del cine, Los Ángeles, donde posee su propia academia en la cual enseña su famoso método de actuación. Así que los lectores aficionados al cine ya saben, no pierdan el tiempo ni con Stanislavski ni con el Actor’s Studio neoyorquino, vayan directamente al método Tuercas:http://www.abwag.com/tiny_ron.htm

Santi Escribano y Alonso de Palencia
Publicado originalmente en la revista «La Nevera del Estu» en 2008