La cantera conversa con sus referentes

3 febrero 2019

Conversación de igual a igual. De persona formada en la cantera de Movistar Estudiantes a persona que se está formando en el mismo sitio. Nacho Azofra, Edgar Vicedo, Darío Brizuela y Mariana González estrenaron ante dos centenares de jugadores y jugadoras una nueva actividad de conversaciones con los referentes de la cantera.

La cantera conversa con sus referentes

Nacho Azofra, gran capitán del Estu, “ramireño” de pro y jugador que más veces ha vestido la camiseta colegial en ACB (610).

Darío Brizuela, máximo anotador de la Liga Endesa actualmente, desde categoría junior en Movistar Estudiantes.

Mariana González, capitana de las “Women in black” de Liga Femenina 2, más de una década en el primer equipo y desde edad junior defendiendo los colores de Movistar Estudiantes.

Edgar Vicedo, capitán junto a Omar Cook del equipo de Liga Endesa de Movistar Estudiantes, club al que llegó siendo infantil.

Y más de 200 atentos jugadores y jugadoras de la cantera de Movistar Estudiantes.

Fueron los encargados de estrenaron una nueva actividad dirigida a los niños y niñas que se forman, deportiva y humanamente, en las categorías base del club colegial: las conversaciones de la cantera con sus referentes. Y ¿qué mejor referente para alguien que juega al baloncesto en el Estu que alguien que juega al baloncesto en el Estu?

Nacho, Darío, Mariana y Edgar contaron que siempre soñaron con llegar al primer equipo, y recordaron que vieron quedarse a mucha gente por el camino. “Que te apasione el baloncesto y disfrutar de cada entrenamiento y partido, trabajar muy duro y el apoyo de familia y amigos es importantísimo”, dijeron.

El veterano 13 estudiantil tiró de galones, pese a estar rodeado de capitanes actuales, y llevó la voz cantante. Arrancó el compromiso de que en la primera canasta que anoten Mariana, Edgar o Darío harán un gesto dedicado a los niños y niñas de cantera que acuden al WiZink Center y el Magariños que ellos sabrán reconocer. ¿Y cuál propuso? Ni corto ni perezoso, sus únicos “cuernos”.