Mucho contra lo que remar (82-76)

Sin Clavell ni Suton, con Brizuela con tres faltas en el segundo cuarto, llegando a estar 17 abajo al empezar el último cuarto ante un Unicaja que se jugaba la presencia en Copa y muy entonado desde fuera… pero este Movistar Estudiantes parece otro. La derrota por 6 puntos, 82-76, no deja de ser una derrota y devuelve al Estu a puestos de descenso, pero el transcurso del partido muestra que este equipo está muy vivo.

Mucho contra lo que remar (82-76)

Sin Suton ni Clavell, completaban la convocatoria tres canteranos: Sola, Grytsak y por primera vez aprovechando que quedaba libre una de las plazas de extracomunitario, el chileno Arroyo. Pero en el quinteto inicial, repetían los cinco protagonistas de las dos últimas victorias: Cook, Brizuela, Gentile, Caner-Medley y Whittington.

Golpeaba primero Movistar Estudiantes (0-3), aunque poco tardaría Unicaja en darle la vuelta (5-3). Llegaron a doblar en el marcador a los colegiales (10-5), pero no perdieron la cara al partido (15-12).

Se cargó pronto de faltas Brizuela, pero con Cook, Hakanson, Gentile y Vicedo a la vez en pista, con Whittington de cinco, y pese a los problemas de faltas y el acierto triplista de los costasoleños, el partido seguía igualado al acabar el primer cuarto: 19-16.

Hakanson estaba con confianza. Un triple suyo abría el segundo cuarto (19-19) y él mismo encontraba a Arteaga para devolver la ventaja a Movistar Estu (19-21). Pero Unicaja logró un parcial de 9-0, con dos triples seguidos de un viejo conocido como Dani Díez, que obligaban a Berrocal a parar el partido. 28-21.

Rompió el parcial Gentile, pero Díez seguía enchufado: 31-23. La defensa era la única opción para seguir vivos, y dicho y hecho. Robos de Whittington y Cook para poder correr al contraataque y volver a apretar el partido: 32-27.

El debutante Boatright daba energía a los locales ante el empuje colegial, pero el buen hacer en defensa (7 recuperaciones al descanso) sumado al la “calitá” de Gentile y el descaro de Adams Sola permitían a Movistar Estudiantes seguir en el choque pese al mayor acierto triplista de los malagueños: 38-34.

Protegía Berrocla a un Brizuela cargado de faltas, Hakanson suplió a “la mamba vasca” en el quinteto que empezaba la segunda parte. Aunque Jaime anotó de tres para Unicaja nada más empezar (41-34), los aros parecieron cerrarse tras el paso por vestuarios a ambos equipos. Mal negocio.

Gentile lo abrió para Movistar Estudiantes (43-37), pero Unicaja encontró a Shermadini, que percutía una y otra vez la canasta colegial (50-42). El ritmo era claramente verde, y Wiltjer puso la máxima ventaja para los suyos, 12, a 3:30 para acabar el tercer cuarto: 56-44.  Faltaba agresividad, cero faltas colegiales hasta ese momento, y así se lo dijo Berrocal a los suyos en el tiempo muerto.

La entrada de Brizuela y Arteaga dio algo de aire a Movistar Estudiantes (dos seguidas del conquense bajo el aro, 58-48), pero la cuarta personal de la Mamba Vasca puso en problemas a los colegiales. El mal tercer cuarto acabó 66-52, tras un parcial de 28-18.

Un 2+1 de Dani Díez obligaba al más difícil todavía: 17 abajo. Pero habia tiempo. Cook con un triplazo cayéndose y Arteaga intensoen la pintura dieron algo de aire a falta de 6 minutos, 72-60.

La magia de don Omar y Brizuela permitía creer a Movistar Estudiantes a poco menos de seis minutos: parcial 3-14 y a seis puntos. Casimiro lo paró con 72-66.

Los colegiales conseguían responder a cada canasta malagueña tras el tiempo muerto, pero hacía falta más para culminar la remontada (78-70).

Lo intentaban un inmenso Cook y un mágico Brizuela, pero Unicaja no se dejó llevar y sentenció antes de que fuera demasiado tarde. Eso sí, no dejaba de luchar cada balón el Estu, ya que el basket average es cada vez más importante ante los empates múltiples.

Al final, derrota 82-76, que aun significando quedarse con 5-11 y de nuevo en puestos de descenso, tiene el valor de que el equipo mostró carácter pese a tener dos bajas de calado y cargarse muy pronto de faltas.

Ahora, el duelo del próximo domingo ante el colista Delteco GBC se vuelve crucial por tres motivos: para poner tierra de por medio con el otro equipo que está en descenso, por la posibilidad de salir de estos puestos… y el premio extra de ser anfitriones de la Copa en Madrid, si Movistar Estudiantes gana y Montakit Fuenlabrada pierde en la visita a Iberostar Tenerife.