Never fucking quit (98-96)

27 enero 2019

Las victorias también son cuestión de fe. Y este Movistar Estudiantes versión 2019 tiene fe como para mover montañas, edificios y hasta isla. La cuarta victoria en los cinco encuentros que lleva en lo que va de año vino tras tener un segundo cuarto terrible e ir a remolque todo el encuentro. Pero, con Gentile, Whittington, Brizuela y Caner-Medley superando los 15 de valoración y Cook y Arteaga decisivos en la prórroga, el conjunto colegial superó al cuarto clasificado de la Liga Endesa en el tiempo añadido.

Never fucking quit (98-96)

El silencio a veces dice más que las palabras: el minuto en memoria de Loty Egusquiza,  fue de esos momentos. Después, Cook, Brizuela, Gentile, Caner-Medley y Whittington pusieron la maquinaria a funcionar: 10-4 de salida, con la Mamba Vasca con su versión más generosa (3 asistencias en este arranque).

El tiempo muerto de Vidorreta no frenó el ritmo estudiantil, con un Whittington inspiradísimo: 10 puntos hasta que se sentó quedando cuatro minutos (19-11). Sin él la fluidez ofensiva de Movistar Estudiantes era otra e Iberostar Tenerife lo supo aprovechar, pese al buen hacer en el rebote de los de casa: el cuarto terminó con un igualado 21-19.

Un 2+1 de Niang dio la primera ventaja a los visitantes. ¿Quién dijo fácil? Cada canasta, como el mate al contraataque de Vicedo, costaba un mundo, pero también era así para los aurinegros: 25-27 tras cuatro minutos.

Pero Canarias se enchufó mientras que Movistar Estudiantes olvidó dónde estaba el aro rival: con un parcial de 4-15 en este cuarto, Berrocal se vio obligado a frenar el partido: 25-36 a falta de cuatro para el descanso

Clavell rompió la sequía anotadora, y apretando en defensa Caner-Medley metió al WiZink Center en el partido: 29-36. Un triple de Brizuela puso la cosa al descanso tras un mal segundo cuarto en 32-40.  

No prometía el comienzo de la segunda parte: canasta de San Miguel y falta técnica de Gentile, su tercera falta, mientras que los triples colegiales cotizaban carísimos (39-47 tras cinco minutos).

Pero como dijo hace unas semanas en un tiempo muerto Cook, “we never fucking quit”: el propio Alessandro metió a Movistar Estudiantes de nuevo en el encuentro (43-47) hasta que Davin White aprovechó con 7 puntos seguidos (los 4 tiros libres y un triple) una rigurosísima y discutida falta técnica de Omar Cook: 43-54. Tocaba volver a empezar.

Alessandro Gentile era el “capo” que necesitaba el Estu en estos momentos delicados, con 11 puntos en este periodo. Pero el equipo estaba algo pasado de revoluciones y no mantenía la calma para aprovechar las buenas defensas. Al final del tercer cuarto, seguían los 8 de desventaja, 51-59.

Hakanson, Clavell, Gentile, Vicedo y Whittington empezaban el último periodo, donde seguía la tónica: intercambio de canastas y no aprovechar los fallos que se provocaban del rival (53-62)

Entonces llegó el punto de inflexión del encuentro, dos buenos defensas finiquitadas con triples con suspense de Gentile y Whittington metieron de lleno a Movistar Estudiantes en el partido… pero sin culminar: 61-62 a falta de 6:31. Cuarenta segundos y una falta en ataque muy protestada por el respetable después, 61-64, tiempo muerto.

Espadas en todo lo alto a falta de cinco minutos, 65-66 tras canasta de fantasía de la Mamba Vasca. Caner-Medley al contraataque devolvía la ventaja a Movistar Estudiantes, 69-68, pero duró apenas unos segundos, 69-70 faltando 3 minutos contra el cuarto de la Liga Endesa y primero de su grupo en Champions.

Whittington desde el tiro libre empató de nuevo el encuentro (con la ayuda de un rival  que palmeó el segundo) 72-72, aunque otra vez Abromaitis devolvió la ventaja a Iberostar Tenerife: 72-74 a falta de 1:44. Y nuevamente empate desde el tiro libre, ahora a cargo de Brizuela: 74-74.

Brizuela falló un triple librado para ponerse por delante, y desde el tiro libre Colton Iverson puso el 74-76. Empató rápido Brizuela con una bomba, pero respondió precisamente Iverson con una discutida cansata que pudo tener falta en ataque (76-78).

San Miguel falló uno de dos tiros libres para sentenciar a falta de 18 segundos (76-79) y Omar Cook dispuso de tres lanzamientos desde el 4.60 tras recibir falta rápida. Y no le tembló el pulso al “breaking bad” del equipo: 79-79 a falta de 11.6 segundos.

Dos tiempos muertos, uno por equipo, para mantener en vilo al público del WiZink Center. Partida de ajedrez. Estrategia. Buena defensa colegial y nos vamos a la prórroga. La primera de la temporada, por cierto.

Empezaba con la expulsión por cinco faltas de Whittington, que aprovechaba Abromaitis para anotar dos tiros libres, 79-81. Pero Caner-Medley tuvo tres y los anotó: 82-81.

Triplazo de McFadden para el 82-84, fallo de Nik bajo aro y nuevamente Abromaitis sin piedad: 82-86, quedan 3 minutos. Entonces Cook sin despeinarse (normal, se rapa la cabeza) anota de dos desde lejos: 84-86.

Palmeaba Arteaga para el empate, y a falta de poco más de un minuto, otra vez Cook: 88-86. Un rebote defensivo del conquense era providencial a 50 segundos, y Víctor reventaba el mate del Canarias para sentenciar: 90-86. ¡Viva Cuenca, viva el alajú, viva el morteruelo y viva el resoli!

Momento para que Brizuela sentenciara, con un robo de balón y cuatro tiros libres. Iberostar Tenerife vendió carísima su derrota y el partido acabó a las tantas, no finiquitado hasta que Beirán falló un tiro libre faltando 1.4 segundos, pero… ¡la fe estudiantil bien valió!

98-96, cuarto victoria en cinco partidos en 2019 y el WiZink Center que se convierte en el fortín que necesita el club colegial para dejar de mirar abajo. 7-11 y escala hasta el puesto 11º, a dos victorias de los puestos de descenso y a tres de los de playoff.

Que siga la escalada. Próxima semana, visita al Montakit Fuenlabrada, una cancha en la que los colegiales no ganan desde hace 11 años. Buena prueba para la racha positiva de los del Ramiro.

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