¡Que no bajamos! (83-80)

19 mayo 2019

No fue nada fácil, pero Movistar Estudiantes consiguió certificar la permanencia en Liga Endesa. Espoleado por su público, con Gentile de “rock star” (27 puntos), y con Brizuela decisivo en la recta final, los colegiales superaron a un Monbus Obradoiro que se puso por delante en el último cuarto e hizo presagiar lo peor. Este resultado, unido a la derrota de Delteco GBC en Barcelona, permite a la sufrida parroquia del Ramiro respirar tranquila. Gracias por estar siempre ahí.

¡Que no bajamos! (83-80)

“Antes demente contigo que entrar en razón” lucía la pancarta que presidía el fondo D. Cook, “el Cid” Brizuela, Gentile, Caner-Medley y Whittington salían de inicio.

Concentrados en defensa, bien al rebote y buscando bien a sus referentes ofensivos, especialmente a Gentile, Movistar Estudiantes tomó el mando al inicio del partido: 12-3 mediado el cuarto. El Alquimista pedía tiempo muerto.

Whittington ponía la máxima, 15-3, pero era cuestión de tiempo que Monbus Obradoiro diera con la tecla. No les entraban los tiros de fuera, pues ponían balones adentro. 15-8.

Pero ahora era el Movistar Estu quien se enchufaba de fuera: un hipermotivado Nik Caner-Medley que aguantaba en defensa a Brodziansky, y como sexto hombre Gian Clavell ponían el 21-8. El cuarto terminó con 10 de ventaja para los colegiales: 23-13

El arranque del segundo cuarto fue un toma y daca, seguía por delante el Movistar Estu espoleado por su público, pero Obst y Hlinason metían en el partido a los gallegos: 30-25.

Un 2+1 de Gentile daba algo de tranquilidad a los locales (33-25), aunque el Obra ya veía el aro también desde lejos y el pívot islandés sembró el terror en la pintura: 33-30 bola para empatar a 3:32, fallan el triple. “¡Todo el Palacio tiene que animar!”.

Tiros libres de Cook, pero un gancho de Brodzkiansky obligó a parar el partido: 35-32 a 2:38 para el descanso. A la vuelta de tiempo, triple de Whittington con respuesta de Vasileiadis. Triple de Nik. Busca la respuesta Kostas, no va; rebote para Gentile que logra un Turín-Lecce tremendo.


Pero la última defensa no fue buena, y al descanso la cosa estaba ajustadita: 42-39.

Repetía el quinteto inicial Berrocal, y aunque empezó tragando saliva cuando se pusieron a dos (43-41), de nuevo el combo Brizuela-Gentile funcionaba: 48-41 tras los primeros dos minutos.

La tercera personal de Cook y triple de Singler recordaban que el partido dura 40 minutos, pero Gentile seguía a lo suyo, haciendo fácil lo difícil. Mamma mía. 53-46 tras los primeros cuatro minutos de este tercer cuarto. Rugía el WiZink Center.

“Mamma mía” pero ahora la canción de Abba, vaya conejo se sacó de la chistera Hakanson para el 58-50. Pero no bajaba los brazos el Monbus Obradoiro: 58-54 y tiempo muerto.


Tocaba respirar. Entraban Vicedo, Etou y Lampropoulos en pista, y el capitán lograba un triple providencial desde la esquina: 61-54.

Pero Movistar Estudiantes no supo mantener la calma en estos minutos finales del tercer cuarto donde se preocupó más del arbitraje que de la defensa: un triple de Simmons dio la primera ventaja desde el inicio al Obradoiro, 61-62. Aunque respondió Cook, tras tiempo muerto Vasileaidis anotó de tres y entrábamos al último cuarto con ventaja visitante: 63-65.

Tocaba luchar contra el miedo. El WiZink Center se quedó helado, pero quedaba un mundo. Tras un inicio extraño de fallos inexplicables de ambos, un 2+1 de Gentile devolvió la ventaja a Movistar Estudiantes. Duró poco, concedía demasiadas segundas opciones el conjunto colegial: 66-70.

La antideportiva de Vasileiadis ponía muy pronto en bonus al Monbus Obradoiro y su “kárate press”, pero no lograba aprovecharlo un nervioso Movistar Estu: 68-73 a falta de 7 minutos.

Pero los dos equipos venían en mala dinámica, los nervios pesaban para ambos. Gentile, desde el tiro libre y Whittington de tres empataban a 73. Simons de tres ponía otra vez al Obra por delante; y después Brizuela solo aprovechaba un tiro libre: 74-76, quedaban tres minutos.

Empataba Brizuela reventando el aro compostelano (76-76) y ahora era Monbus quien perdonaba inexplicablemente: otra vez Brizuela para adentro. Quedaban 1:11 y Movistar Estudiantes se ponía de nuevo por delante: 78-76 y tiempo muerto.

Erró Sabat el triple lejano y el rebote fue directo a las manos de Cook. Al contraataque, un triple providencial de Darío Brizuela daba media salvación a Movistar Estudiantes, a falta de 37 segundos: 81-76. ¡VIVA LA MADRE QUE TE PARIÓ!


Aún quedaba mambo, pero ahora sí: Movistar Estudiantes templó los nervios y no dejó a Monbus Obradoiro remontar otra vez. Había tocado sufrir mucho, pero llegaban también buenas noticias de Barcelona: con la derrota de Delteco GBC, esta victoria suponía la salvación matemática.

Toda la tensión de la temporada se desató entonces en la pista y las gradas, al grito de “que no bajamos”. ¡Continuamos en la Liga Endesa!

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