De Vizcaya al Ramiro (El Correo Vasco)

El Correo Vasco se hizo eco del hermanamiento de las peñas Hotzgailua del Asefa Estudiantes y La Casilla del Bizkaia Bilbao Basket, con un artículo de J.A.P. Capetillo que reproducimos por su interés.  

De Vizcaya al Ramiro (El Correo Vasco)
Foto: El Correo
Foto: El Correo

Muy buen rollito. Eso es lo que demostraron las peñas La Casilla, del Bilbao Basket, y ‘Hotzgailua’, del Estudiantes. Este singular grupo de 14 personas -de Bilbao, Algorta, Navarra, Guipúzcoa y La Rioja- forma la primera peña colegial fuera de Madrid. «Nos llamamos nevera en euskera porque así se le denominaba a la cancha donde jugaba Estudiantes. Y porque hacía un frío de cojones, así de claro. Nos gusta la filosofía de este club», explica Luis, presidente y portavoz de este divertido colectivo que ayer se lo pasó en grande en el BEC junto a los 70 aficionados del club madrileño que no pararon de animar en todo momento. Como siempre hacen. Al final, botaron, hicieron salir del vestuario a su equipo y elevaron a la condición de lehendakari a Chris Lofton, quien no dudó en unirse a la algarabía en la misma grada.

 «Es un equipo simpático. Trabajan mucho la cantera y no dan tanta importancia al talonario», revela Jagoba, de la peña bilbaína La Casilla, uno de los precursores con Luis de un hermanamiento que ayer fructificó con regalos mutuos. «Demostramos también que dos equipos no tienen por qué llevarse mal. Y, de paso, damos una lección a los futboleros para que aprendan un poco». Ambas peñas se retrataron juntas al poco de comenzar el tercer cuarto. Estudiantes iba ganando en ese mismo instante por 35-47 y los ‘dementes’ se dejaban sentir. Poco a poco, los ánimos de los madrileños y de la nueva peña ‘Hotzgailua’ se perdían entre el griterío de la hinchada local. El último cuarto estaba al rojo vivo. Hubo intercambio de canastas. Y de ánimos. La afición vizcaína despertó al ver a los suyos con opciones.   A Luis, de ‘Hotzgailua’, se le vio sufrir cuando el Bizkaia se puso por delante (65-64). Y saltar junto a una pancarta que rezaba ‘Bizkaiatik Ramirora’, cuando los azules cogieron de nuevo la delantera para ya no soltarla. El único que no animaba era un muñeco hinchable que estaba junto a ellos «y que además es asexual», bromeaba Luis. Fue el estandarte de una victoria que confluyó en el tradicional coro «que salgan los toreros», lo que no dudaron en hacer para reconocer y agradecer el fiel apoyo de una hinchada que necesitaba dejar de ser sufridora. Luis Casimiro, en ese mismo momento, daba explicaciones en la sala de Prensa mientras se escuchaba al centenar de ‘dementes’ celebrar su acceso al play off. Por un día, la nevera irradió calor.